Vídeo: La entrevista tutorial. A partir de la información
que se ofrece en el tema, analiza las fases de la entrevista y las actitudes
que se manifiestan en el vídeo.
En este vídeo se presentan seis escenas distintas
referidas a momentos de entrevista tutorial. Tres de ellos son con un alumno y
otros tres con los padres de una alumna. Como bien dijo la profesora de la
asignatura en las videoconferencias, son casos muy extremos pero permiten
visualizar muy fácilmente los errores que se cometen normalmente.
Los momentos tutoriales se llevan a cabo en un centro de
enseñanza secundaria pero las condiciones y las entrevistas en sí mismas se
podrían ver en un centro de primaria perfectamente.
En cuanto a las tres primeras escenas, nos encontramos con
las entrevistas tutor-alumno. En este caso el tutor debe hablar con un alumno,
Juan.
En la primera escena “A salto de mata” el profesor aborda
al alumno en un espacio inadecuado
como es el pasillo y no cumple ninguna condición básica para que la entrevista
sea adecuada y eficiente. Se observa como no está planificada previamente, no existe confidencialidad ya que hay alumnos alrededor, no se crea un clima que propicie la comunicación, de
hecho ésta es unidireccional ya que el profesor no deja que el alumno se
exprese por lo que la actitud de éste empeora a lo largo de la entrevista
mostrándose desagradable. Y lo peor es que no se llega a ninguna conclusión, la entrevista acaba con “tú
siempre estás donde no tienes que estar” con lo que juzga nuevamente al alumno
sin arreglar nada.
En la segunda escena, aunque también tiene lugar en el
pasillo, es simplemente para citar al alumno para un día en concreto. No es la
mejor forma de concretar una cita y el profesor se muestra como un “colega”
dando una palmadita en la espalda al irse, pero al menos los temas importantes
no se tratan en el pasillo.
En la tercera escena “Podemos entendernos”, el lugar es el
mejor, no hay nadie alrededor que moleste, el profesor interrumpe lo que está
haciendo para escuchar al alumno, le deja hablar, le dice que se ponga cómodo,
le pregunta sin juzgarle. Es una escena “idílica” ya que el alumno se muestra
colaborativo y muy sincero y ante esta situación pienso que sería complicado
que la entrevista fluyese tan bien como en el vídeo, pero nos muestra como la
comunicación puede ser buena cuando la entrevista ha sido planificada de
antemano, ya que al final el profesor llega justo a donde quiere, ¿qué le
ocurre a su alumno? ¿Por qué piensa que es un rollo estudiar? E incluso fijan
una nueva reunión para poder hacer un seguimiento de su progreso académico y
personal. Lógicamente no es necesario decir que esta escena es la que todos los
maestros, profesores, padres y alumnos deberían ver y aprender para, entre
todos, sentar las bases de la comunicación dentro del campo educativo.
En la siguiente parte del vídeo las entrevistas se llevan
a cabo con los padres de una alumna, Margarita, que ha suspendido varias
asignaturas, entre ellas la del tutor.
En la primera escena vemos como el tutor además de no
haber planificado la reunión se muestra muy poco receptivo, no escucha a los
padres, no colabora con ellos y hace lo que desde mi punto de vista, es lo
último que debemos hacer, comparar a nuestros alumnos “los demás han aprobado
¡y con muy buenas notas!” a lo que los padres deberían contestar “¿Y qué más
da? Lo importante es mi hija, no los de los demás”. La realidad me dice que no
es así, que en muchas más ocasiones de las que creemos los padres comparan a
sus hijos con los demás, no necesitan que los profesores o maestros les
faciliten ese camino.
La segunda escena de esta parte es mucho más tranquila, se
palpa un ambiente más agradable que propicia la comunicación. El tutor escucha
a los padres, sus ideas, lo que ellos creen. Pero no se llega a ninguna
conclusión, no establecen ninguna pauta para superar las dificultades, todo
queda en un “bueno, ya veremos lo que pasa en la siguiente evaluación”, con lo
cual, aunque la reunión ha sido cordial y agradable, no creo que haya servido
para ayudar a la alumna que en definitiva es lo que se pretende con este tipo
de entrevistas.
La última escena es de nuevo idílica. Cambian el final de
la anterior en la que no se intenta solucionar nada y dan pautas para trabajar.
Hará ejercicios, volverán a explicar los temas que no se entendieron, tendrá un
compañero que le ayudará… Además los padres se comprometen a hablar con ella e
intentar entender qué puede estar ocurriendo, y el tutor dice que prestará más
atención. Todos se implicarán en la educación de la alumna para que las
dificultades puedan resolverse. Además fijan una nueva reunión para que el
seguimiento sea real.
La comunicación adecuada, cordial, bidireccional, que
sirve para tomar decisiones comunes y que establece un camino a seguir es
fundamental en nuestro trabajo diario.
Ana Rivas Marchena