¿Qué
tipos de familias hay? ¿Cuáles son los aspectos que consideras que
favorecen y perjudican el desarrollo de sus hijos? ¿En qué medida y
en qué aspectos debería colaborar la escuela con las familias? ¿Qué
formas de abordar el trabajo con las familias son las más
interesantes?
¿Es
cierto que la familia y la escuela están distanciadas? ¿Realmente
se puede decir que el grueso de las familias se interesa por sus
hijos, por su vida escolar, etc.? ¿Se puede generalizar una
respuesta, tanto sea positiva como negativa?
Tras buscar información sobre la composición de los tipos de familia he llegado a la conclusión de que los tipos que existen son:
ResponderEliminarFamilia nuclear, formada por la madre, el padre y su descendencia.
Familia extensa, formada por parientes cuyas relaciones no son únicamente entre padres e hijos. Una familia extensa puede incluir abuelos, tíos, primos y otros parientes consanguíneos o afines.
Familia monoparental, en la que el hijo o hijos vive(n) solo con uno de sus padres.
Familia homoparental, en la que el hijo o hijos vive(n) con una pareja homosexual.
Familia hermanastral, es la que esta conformada por dos hermanos que se casan.
Familia ensamblada, en la que está compuesta por agregados de dos o más familias (ejemplo: madre sola con sus hijos se junta con padre viudo con sus hijos), y otros tipos de familias, aquellas conformadas únicamente por hermanos, por amigos (donde el sentido de la palabra "familia" no tiene que ver con un parentesco de consanguinidad, sino sobre todo con sentimientos como la convivencia, la solidaridad y otros), etcétera, quienes viven juntos en el mismo espacio por un tiempo considerable.
Pienso que una familia debe de estar muy unida y una de las cosas que considero más importantes es la comunicación dentro de ésta, saber escuchar al hijo y ayudarle en todo. La interacción entre los miembros familiares es el nucleo de que una familia funcione correctamente.
Decir que la escuela y la familia deben estar muy unidas, las formas de colaborar serían intercambiando información acerca del niño, tanto la familia a los profesores como estos a la familia.
Información de carácter general en torno al grupo y al centro.
Haciendo que las familias tengan una implicación aunque sea esporádica con el centro, en actividades puntuales, participación y organización de fiestas...
Una implicación sistemática con el apoyo en talleres y en el aula.
Entre otras. En resumen se trata de facilitar desde el centro una situaciçon de relación en la que puedan participar las familas.
Cierto, cierto no considero que las familias están distanciadas de la escuela o viceversa, ya que habrá familias que se interesen más y familias que me menos. Yo afirmaría que la mayoría y si no un porcentaje muy alto se interesan por sus hijos, unos de una manera y otros de otra pero creo que todos lo hacen. Yo supongo que generalizaría una respuesta positiva en la relación de ambas, por lo poco que he conocido en los centros...todas las familias se centran en sus hijos y quieren lo mejor para estos, al igual que los centros quieren lo mejor para sus alumnos, lo que hace que estén unidos por un fin común.
Como los tipos de familias ya los ha puesto Cristina, me centraré en otros tipos distintos, desde mi punto de vista hay familias estructuradas y bien organizadas y otras desestructuradas y desequilibradas. Creo que lo más importante no es quién forme parte del núcleo familiar ni cuántas personas lo formen, si no más bien cómo está organizado ese núcleo, las normas de convivencia, la comunicación y los deberes dentro del hogar. Un clima agradable, de respeto y convivencia dentro del hogar favorece plenamente el desarrollo del niño o niña.
ResponderEliminarLa escuela debe ayudar en la medida de lo posible a favorecer comunicaciones escuela-hogar, e incluso aconsejar cómo trabajar algunos aspectos conductuales con los niños, por ejemplo podemos recordar que no es bueno o saludable que los niños estén despiertos hasta altas horas de la noche sobre todo si al día siguiente hay colegio. Pero las normas se establecen en casa.
Para mí, lo más importante es que la comunicación sea real y eficaz, que las conversaciones sean productivas y no "hablar por hablar". Comentar con las familias cómo progresa el niño, si las técnicas que empleamos funcionan o no. Las responsabilidades que adquiere en el hogar según va creciendo...
Hoy en día hay muchas familias que están distanciadas de la escuela, lo peor del asunto es que muchas de ellas son las que tienen hijos o hijas más problemáticos, lo que dificulta seriamente el desarrollo del alumnado. Pero creo que se puede generalizar cuando hablamos de la implicación de las familias en la escuela. En los años que llevo trabajando las familias se han volcado en la educación de sus hijos, se interesan en su formación, acuden a las entrevistas grupales e individuales, se implican en las actividades que se proponen a nivel de centro y de aula... Son muy pocas las familias a las que en estos años no he llegado a conocer y repito que suelen ser las más desestructuradas y con más dificultades, por lo que el trabajo con ese alumnado se complicaba aún más.
Creo que es fundamental la coordinación con las familias para seguir una línea de trabajo similar, en la que los niños adquieran responsabilidades sobre todo en cuanto a su trabajo personal.
Como han indicado mis compañeras, existen diferentes tipos de familias, de las cuales cada una tiene unas características. Dependiendo de la participación social de los jóvenes en la dinámica familiar se dividen en tres tipos: Las familias democráticas , que son aquellas en las que los padres que son exigentes, flexibles y razonables, constituyen un apoyo importante para los adolescentes.
ResponderEliminarLas familias autoritarias, en la que los padres son muy exigentes y ejercen un control rígido.
y por último las permisivas,que al contrario de la anterior, es poco exigente y ejerce poco control.
Los aspectos que favorecen en el desarrollo de los hijos, sin duda alguna la comunicación con los miembros de la familia. Debemos saber escucharnos los unos a los otros , y cuando hay algún problema, intertar resolverlo mediante una conversación razonable.
Creo que las familias y la escuela deben tener una buena relación, con respectos a los problemas que puedan surgir dentro o fuera del aula.
Al igual que Ana y Cristina, pienso que sí, hay muchas familias que se distancian de la escuela, bien sea por trabajo, por dejadez, etc. Hay alumnos que son problemáticos y ellos sin duda necesitan que sus familias estén pendientes de ellos, y muchos no lo hacen.
Nunca se puede generalizar, porque siempre habrá familias que si que se preocupen, pero hay un bajo porcentaje que no.
Pienso que una buena relación familia/escuela facilita el trabajo tanto por los alumnos como el maestro, al igual que el de las familas con su hijos.
¿Qué tipos de familias hay?
ResponderEliminarSe pueden destacar fundamentalmente tres tipos de familias: democráticas, autoritarias y permisivas:
- Democráticas: en este tipo de familias los padres son exigentes, flexibles y razonables. Constituyen un referente y un apoyo importante para los adolescentes.
- Autoritarias: se caracterizan porque los padres son muy exigentes y ejercen un control rígido.
- Permisivas: son familias poco exigentes y ejercen poco control.
A priori, el estilo democrático sería el supuesto ideal de familia aunque como afirman Paniagua y Palacios no siempre este estilo responde de forma óptima a todos los niños y niñas. En este tipo de familia, las reglas se consensuan entre padres e hijos, siendo un punto donde asegurar el cumplimiento de las mismas. Existe una disciplina bien entendida sin ser impuesta. El afecto siempre está presente siendo un punto fundamental en su idiosincrasia. Por otro lado, los canales de comunicación siempre están abiertos de forma que todo sea consensuado, hablado pero sin falta de control, normas y reglas.
En cuanto a las familias autoritarias, los padres son los que ejercen un rol superior en una jerarquía familiar. Las normas se establecerían sin comunicación. Existe gran exigencia por parte de los padres sin tener en cuentas las características propias de cada niño y niña.
Por último las familias permisivas se caracterizan por tener poco control, ausencia total o parcial de normas. Esta ausencia, no partiendo de una premisa cómoda, sino como punto de libertad para que los niños y niñas sean lo más autónomos posibles. La exigencia de estas familias también es poca ya que los objetivos están supeditados a la propia actuación de los hijos e hijas.
Para terminar, algunos autores incluyen un cuarto tipo de familias, las familias negligentes. Estas familias se caracterizan por la baja exigencia de los padres y en la mayoría de los casos en la abdicación de la responsabilidad familiar y educativa.
Personalmente, el tipo de familia idóneo se sitúa en las familias democráticas aunque, a veces, según características de los hijos e hijas, las circunstancias, los temas a tratar, el comportamiento de los hijos e hijas, etc. las familias pueden “ejercer” como familias permisivas o autoritarias.
¿Cuáles son los aspectos que consideras que favorecen y perjudican el desarrollo de sus hijos?
ResponderEliminarEn lo concerniente a las familias democráticas los aspectos que favorecen el desarrollo de sus hijos van encaminados a la toma de decisiones conjunta a través de la comunicación. A través de esta comunicación, tanto padres como hijos/as, buscan un consenso siendo el afecto el punto en común entre ambos. De esta forma, los hijos se desarrollan de forma óptima, alegres, seguros, con libertad pero con referentes en los que mirarse. En cuanto a los puntos flacos de este tipo de familias podemos decir que es un tipo de familia complejo de llevar a la práctica ya que se intenta buscar un punto intermedio, a veces, difícil de llevar a la práctica. Si no se lleva de forma exigente y disciplinada puede llevar convertirse en un tipo de familia permisiva. Por el contrario, si se intenta ser democrático sin serlo se puede llegar a ser una familia autoritaria. Todo esto llevaría a los niños y niñas a crecer en el desconcierto, sin saber muy bien cómo actuar, en qué fijarse y qué referente tomar.
En cuanto a las familias autoritarias es difícil establecer aspectos que favorezcan el desarrollo de los hijos e hijas. Aún así, vamos a destacar algunos puntos a favor: establecen un modelo de actuación adulto, establecimiento de metas y exigencias que guían a los hijos e hijas, establecimiento de normas y reglas y su cumplimiento. En cuanto a los aspectos que perjudican el desarrollo de los niños y niñas, destacaremos: bajos niveles de autoestima y autonomía personal, poca creatividad, se pueden crear sentimientos de frustración o culpabilidad a no poder cumplir las exigencias de sus progenitores y, por último, se puede crear en los hijos e hijas una sumisión que les lleve a ser pasivos, ser tímidos y vivir ansiosos por obtener la aprobación de los demás.
Los aspectos positivos que pueden crear las familias permisivas giran en torno al desarrollo de la libertad, al aumento de la autoestima y la autoconfianza; los hijos e hijas suelen presentar poco miedo al error con lo cual son atrevidos ante nuevos retos y tienen gran desarrollo de la creatividad. Por el contrario, los aspectos negativos giran alrededor de llevarse por impulsos, deseos y necesidades. Por otro lado, tienden a ser dependientes, les cuesta esforzarse y son egocéntricos. Pueden desarrollar en los hijos sentimientos de ser “mejores” que los demás sin poder desarrollar de forma óptima la empatía. A menudo, aun siendo inteligentes, obtienen bajos rendimientos escolares.
¿En qué medida y en qué aspectos debería colaborar la escuela con las familias?
ResponderEliminarLo primero que tenemos que tener en cuenta cuando hablamos de colaboración entre escuela y familias, es la palabra PREVENCIÓN. Esto es, se debe llevar a cabo una serie de actuaciones y técnicas que vayan encaminadas a evitar que surjan aspectos negativos en las familias. Cuando hablamos de prevención no podemos obviar la palabra EDUCACIÓN que es inherente a este tipo de técnicas y métodos orientados a la prevención.
Solo si está fase ya ha ocurrido podremos hablar de recuperación, de actuaciones encaminadas a tapar esas deficiencias y lagunas creadas anteriormente. Lo que en lenguaje de la calle y echando mano del refranero “más vale prevenir que curar”.
Los aspectos que la escuela debe colaborar con las familias se pueden resumir en tres:
- A nivel educativo. Las escuelas deben desarrollar un papel informativo sobre aquellos aspectos que la escuela busca desarrollar en el alumnado. Este nivel informativo debe ir en consonancia con aquello que la escuela buscar llevar a cabo como institución socializadora por un lado, y como agente educativo por otro lado. Las técnicas e instrumentos que puede usar la escuela son las tutorías, tanto personalizadas (para cada alumno/a en particular) como conjuntas (para desarrollar aspectos de relación entre iguales y desarrollo de técnicas de competencia social). Igualmente, las Escuelas de Padres y Madres pueden jugar un papel importante en tanto en cuanto se puede dar mayor información sin restringir la información a lo meramente académico.
- A nivel orientativo. En este nivel se abre el abanico de actuaciones y por ende, el abanico de posibilidades. En este nivel, la colaboración irá encaminada a dar orientaciones con otros miembros del ámbito familiar, con temas más psicológicos (con lo que entrarían en acción más profesionales como psicopedagogo/a del centro), etc.
- A nivel terapéutico. Este nivel, como dijimos anteriormente, iría encaminado a contrarrestar aquellas deficiencias que se establecen en el entorno familiar. Estas deficiencias se pueden caracterizar como graves ya que pueden poner en riesgo la dinámica óptima del desarrollo familiar. Al ser un tema más grave y con actuaciones más especializadas se demanda la intervención de profesionales expertos en terapias familiares. Se busca con este tipo de colaboración que la familia “empiece de cero”, es decir, rompa con aquellas actuaciones que les han llevado a “desestructurar” el núcleo familiar de una u otra forma.
Por último, la escuela debería colaborar con las familias en aquellos aspectos que las familias demanden ya que como institución educativa que es, debe cubrir las demandas y compensar aquellas desigualdades que se puedan presentar.
¿Qué formas de abordar el trabajo con las familias son las más interesantes?
ResponderEliminarEntendemos que no hay una sola forma de trabajar con las familias. De otro modo, tampoco entendemos que haya formas más óptimas para trabajar con las familias. Todo va a depender de los tipos de familias con las que nos encontremos, el tipo de centro en el que se desarrolle la actividad docente y la forma de trabajar del equipo docente. Aún así podemos establecer una serie de premisas:
- Trabajo esporádico. Para tratar aquellos aspectos que vayan surgiendo conforme se van realizando actividades. Este trabajo iría encaminado a prevenir y resolver problemas que van surgiendo en el día a día y estará a expensas de las demandas de la familia y el docente.
- Trabajo sistemático. Se llevará a cabo en aquellas actividades que se producen periódicamente. También en aquellas normas, valores y actuaciones que requieren de una intervención regular. Igualmente, para aquellas normas que rijan la vida diaria del aula.
- Trabajo especializado. Para cuando los problemas tengan que ser abordados de una forma especial, individualizada.
- Trabajo grupal. Para aquellas actuaciones que impliquen una intervención de forma grupal y que afecten a la totalidad del grupo.
¿Es cierto que la familia y la escuela están distanciadas?
Esta pregunta es muy general y la respuesta debe ser ecléctica, ya que según qué familias y según que docentes la respuestas puede varias de forma extrema.
En general podemos decir que la familia y la escuela están distanciadas en algunos aspectos fundamentales. Mientras para las familias, por razones económicas y razones de trabajo, la escuela es una institución que debe educar a sus hijos e hijas; para la escuela, aún existe la perspectiva de institución que instruye y enseña pero que no debe educar. Personalmente, creo que este es el punto más conflictivo ya que las “quejas” más sonaras por parte del profesorado tienen que ver con comportamientos y valores del alumnado y no tanto por el nivel académico. Las “quejas” de las familias van encaminadas también en este aspecto pero desde la perspectiva contraria.
Esto supone una paradoja ya que, tanto familias como escuela, tienen un objetivo común, el desarrollo íntegro de los niños y niña, por tanto, si el objetivo es el mismo, el distanciamiento no debería existir. Se trataría pues, de diseñar unas líneas de actuación conjuntas entre escuela y familias, una líneas que vayan en consonancia con la palabra colaborar, esto es, ambas instituciones hacer ambas actuaciones (educar y enseñar).
¿Realmente se puede decir que el grueso de las familias se interesa por sus hijos, por su vida escolar, etc.? ¿Se puede generalizar una respuesta, tanto sea positiva como negativa?
ResponderEliminarSiempre es difícil generalizar, ya que no se conocen datos suficientes para realizar una afirmación de este calibre. Por lo tanto, la respuesta a esta pregunta es ambigua. Se puede afirmar casi con seguridad que el grueso de las familias se interesa por sus hijos. Lo que no es tan seguro es que lo hagan como deberían de hacerlo. Puede ser un problema de falta de información, o ignorancia, de aquello que es importante para sus hijos e hijas, y por ende, se equivocan en aquello que deben hacer; podemos decir que la preocupación existe pero es la equivocada.
Por otro lado, existe la posibilidad que familias que estén interesadas en la educación de sus hijos no puedan tener un papel activo en la vida escolar ya sea por falta de tiempo, imposibilidad según la forma de actuar del docente o el centro educativo, metodologías cerradas que no permitan la participación de las familias, faltas creencias de “no saber qué hacer” etc.